¿Qué “Estrella de mar” elijo?

¿Has oído la historia sobre el niño y la estrella de mar? Si no, tomate un momento, desplázate hacia abajo hasta la parte inferior y léelo, luego continúa por aquí.

Hace poco me encontré con un hombre que vivió y trabajó en el centro de la ciudad de Nueva York. Hablamos sobre el tema de los vagabundos, y el hecho de que las personas que viven y trabajan en las zonas urbanas pasan literalmente sobre los vagabundos en el camino al trabajo, la escuela, el supermercado, y prácticamente cualquier otro lugar al que vayan. Este hombre me expresó el hecho de que el “mar de personas vagabundas” le disuadió de ayudar a cualquiera de ellos, ya que “¿de qué serviría?” Yo, al no ser de la ciudad, compartí ingenuamente la  “Historia de la estrella de mar” con este hombre. Le dije que, sólo porque había una abundancia de necesidad no significa que no debe hacer nada en absoluto. Me sentí como si hubiera sido bien recibido, y el paralelo era muy similar. Francamente, probablemente experimente un poco de orgullo cuando elocuentemente ligué el mensaje de esta historia con la situación del hombre.

Me separó de este hombre, y continúe con mi vida, orgullosamente satisfecho con el resultado de la conversación.

Meses más tarde, me encontraba en el centro de la ciudad de Nueva York, rodeado del mismo “mar de personas vagabundas.” Mientras caminaba por el centro de la ciudad, me di cuenta de que el consejo que había dado, mientras que era práctico, estaba completamente teórico. Sin duda, la premisa de que hay que ignorar completamente la necesidad, debido a la gran cantidad de personas vagabundas es una mala política. Ahora, sin embargo, estoy experimentando el escenario para el que he proporcionado una visión profunda, y sin embargo, me encuentro haciendo la misma pregunta. Veo a los drogadictos, enfermos mentales, y aquellos que se aprovechan, entre los que simplemente se encuentran en un lugar difícil debido a la economía. ¿Cuál estrella de mar elijo? ¿Qué persona cambiaría mi tarjeta de regalo de McDonalds por drogas? ¿Qué persona usaría el dinero que habían ahorrado para la comida en alcohol porque yo ya les compré comestibles? ¿Cómo puedo saber quién será el mejor administrador del dinero que Dios me ha dado, y que yo les estoy dando?

Estos “Que tal si” escenarios empezaron a correr a través de mi mente, y nublaron mi juicio. Desalentado, caminé de vuelta al hotel, sin haber hablado con nadie.

Al reflexionar sobre los acontecimientos de esa noche, tuve un momento de claridad espiritual. Mi dilema “Cuál estrella de mar elijo” era un espantapájaros. Elegir implica que he hecho algún tipo de decisión lógica de en quien debería invertir. Aquí es donde se produjo el error crítico en el proceso. Yo sabía que esto no era la forma en que funcionaba, pero incluso los cristianos más veteranos tienen períodos en los que necesitan recordar cómo funcionan las cosas. Lo quería demasiado. Soy un dador-me da gran alegría ayudar a otros, y supongo que quería la experiencia de hablar con alguien y ayudarlo (espiritualmente, financieramente o de otra manera) más que buscar la única cosa que haría todo encaja en su lugar: seguir al Espíritu. Esta es la clave para hacer que todo esto valga más que simplemente la experiencia. Sin el liderazgo del Espíritu, no sería más que una “buena obra.”

Sigue siendo una cosa buena, ¿verdad? Supongo, pero me acordé de la historia de Jesús y la mujer en el pozo. Esta mujer quería lo que Jesús ofreció–agua de vida que daría lugar a que no tuviera sed nunca más. No se dio cuenta, sin embargo, que el agua que Jesús estaba ofreciendo, no era agua en la forma física, si no agua espiritual, en la forma de las palabras de Cristo. Recuerde que Cristo “es menester que” pasa por Samaria. Él tenía una cita divina con esta mujer.

Además, Felipe no fue a buscar a alguien para compartir el Evangelio por gusto. Estaba dispuesto a ser un vaso, y fue dirigido por el Señor para ir al desierto. Lo mismo con Pedro y Cornelio; Ananías y Saúl; etc.

Mientras que mis intenciones eran puras, mis acciones estaban equivocadas. Yo estaba tomando la dirección de mí mismo, y no del Espíritu de Dios; así de simple.

Una vez que me di cuenta de mi error, me acordé de un encuentro con un señor que conocí en San Diego (historia aquí). Fui conducido por el Espíritu a este hombre, y que maravilloso fue conocerlo.

La moraleja de esta historia es, escuchar al Espíritu, y él los guiará a la “Estrella de mar” correcta.

El Espíritu te guiará a los necesitados …

——————-

La Estrella de Mar historia

“Hace mucho tiempo, había un hombre sabio, que solía ir al océano a escribir. Tenía la costumbre de caminar en la playa antes de comenzar su trabajo. Un día estaba caminando a lo largo de la orilla. Al mirar hacia la playa, vio una figura moviéndose como una bailarina. Sonrió para sí mismo al pensar que alguien  podría bailarle al día. Entonces empezó a caminar más rápido para alcanzarlo. Al acercarse vio que era un joven y que el joven no estaba bailando, sino que en lugar de esto se agachaba, recogía algo y muy suavemente lo lanzaba al mar.

Al acercarse gritó: “¡Buen Día! ¿Qué está haciendo?”

El joven se detuvo, se dio vuelta y respondió:

– “Arrojo estrellas de mar al océano”

-“Supongo que debí haber preguntado, porque está usted arrojando estrellas de mar al océano”

-“El sol ha salido y la marea está bajando y si no las arrojo al mar morirán”.

-“Pero, joven ¿no se da usted cuenta de que hay millas y millas de playa y estrellas de mar a todo lo largo de ella? ¿Realmente piensas que tu esfuerzo tiene sentido?”.

El joven escucho educadamente. Después se agachó, recogió otra estrella de mar y la arrojo al agua, más allá de las olas y le dijo: –“Para aquella ya tuvo sentido”.

Adaptado de “The Star Thrower”, por Loren Eiseley (1907 – 1977)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

To prevent spam, please answer the following *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>