Por favor Oren por Chris en San Diego…

Hoy, después del trabajo, caminé un par de cuadras hacia  Wendy´s donde me consentí con un combo de Spicy Chicken Sandwich. Me senté y leí un libro mientras digería mi comida. Sentí que Dios me incitaba a comprar una hamburguesa para una de las muchas personas sin hogar que hay en San Diego. Esperé pacientemente a que una oportunidad se me presentara. Vi a un hombre mal vestido entrar en Wendy´s, pero él simplemente se acercó a la basura, cogió un puñado de hamburguesas a medio comer y algunas papas fritas, luego se fue rápidamente. Poco después, una mujer entró y gritó un montón de disparates sobre la gente que iba a Wendy’s , luego se fue.

Después de sentarme en el restaurante por 30 minutos, me di cuenta de que tal vez yo había malinterpretado el mensaje… así que me fui.

Pero, en mi camino de regreso al hotel, me acerqué a un paso de peatones, donde un hombre de aspecto desaliñado con una bolsa de lona se levantó. Me miró, y dijo: “Señor, no quiero faltarle al respeto – Sé que usted trabaja duro por su dinero, y me da mucha pena pedirle esto, pero tengo mucha hambre.”  Y añadió: “Yo no he comido desde ayer, y me preguntaba si usted posiblemente me podría comprar algo pequeño para comer… a lo mejor una hamburguesa de Wendy´s o algo así”

De acuerdo, así que supongo que renuncié a Dios demasiado rápido, ya que no ocurrió cuando yo esperaba que sucediera.

“¿Cuál es tu nombre?” Le pregunté. “Chris.” Respondió. “¿Cuál es tu historia?”, Le pregunté mientras caminábamos de regreso al Wendy´s. “¿Mi historia? Como, por ejemplo ¿por qué no tengo casa? “, Preguntó. Procedió a decirme que él tiene una licenciatura en Justicia Criminal de Ole Miss, y había trabajado para una gran empresa de bebidas por 10 años, cuando hubo un recorte de personal. Él fue despedido y consiguió un trabajo en una empresa de construcción y le estaba yendo bien. Luego perdió su casa de renta, y todo lo que tenía en el huracán Katrina. Vivía a sólo dos cuadras de la costa en Biloxi, MS, y todo su barrio fue cubierto por el agua. Él fue obligado a dejar su hogar por la  FEMA, y tomó un autobús a San Diego con la esperanza de encontrar un trabajo. Trabajó conduciendo un camión por un tiempo, después la empresa para la que conducía tuvo un recorte de personal. Una vez más, perdió su apartamento, y ha estado viviendo en la calle por casi 9 meses.

“Voy a la estación de jornaleros cada mañana, pero sólo toman a un puñado de personas todos los días, algunos días trabajo, la mayoría de los días no lo hago.” Él continuó diciendo que la mayoría de las veces, son las personas que no parecen vagabundos las  que reciben los puestos de trabajo. “Usualmente me eligen  cuando acabo de lavar mi ropa, o si conseguí algo de dinero para comprar un rastrillo, pero eso sólo ocurre una vez al mes más o menos.”

“Yo no creo en el robo, así que tengo que depender de la generosidad de la gente para que me ayuden cuando no tengo trabajo.”

Yo le pregunté por qué no creía en el robo. “Porque Dios dice no debemos robar en su palabra.”, Dijo. “¿Cree en Dios?”, Le pregunté. “Sí, yo creo.”, Dijo. “¿Conoce a Jesús?”, Le pregunté. “Sí, yo conozco a Jesús – Jesús me salvó”, dijo. “¿De qué?”, Le pregunté. “Bueno, primero me salvó la vida, después me salvó de mis pecados.” Luego pasó a explicarme cómo en su primera semana en las calles alguien se acercó para robarle  sus cosas mientras él dormía. Como se resistió, le dispararon en el pecho y lo dieron por muerto. “En ese instante, le recé a Jesús para salvarme.” Lo siguiente que recuerda es despertar en el hospital. “He estado viviendo para Jesús desde entonces.” Dijo. “La Biblia dice que no debemos juntarnos con los que hacen cosas malas. Yo no bebo, no uso drogas, y me mantengo alejado de las personas que lo hacen. “Entonces, comenzó a recitar el Salmo 1 para respaldar su reclamo. Le hice segunda y ambos recitamos todo el capítulo mientras caminábamos por la banqueta.

Después de comprarle un par de hamburguesas triples, un Hi-C, y mientras caminábamos de regreso, dijo, “Sabes, Dios cumple sus promesas -, dice que no va a dejar a sus niños sin comer, y yo he tenido algo que comer todos los días. A veces no es mucho, pero no me he pasado ni un día sin comer”.

Le pregunté si le ayudaría a conseguir trabajo el tener ropa limpia y estar afeitado. Él estaba muy emocionado ante la perspectiva, y rápidamente respondió “¡Sí!” Hicimos una parada en un par de tiendas, compramos una camisa, un pantalón, unos zapatos, calcetines y algunos artículos de higiene personal.

Me pasé cuatro horas, con este hombre esa noche, y hablamos de Dios, Jesús, la Biblia, la vida en general, y oramos juntos.

Por favor oren por Chris. Ore para que él sea capaz de conseguir algún trabajo a largo plazo para que pueda tener estabilidad.

ACTUALIZACIÓN: Leer parte 2 aquí.

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